Eliminación de verrugas (Jett Plasma)

El poder del plasma, la solución sin bisturí

Con el tiempo, en la piel aparecen lesiones benignas superficiales. Factores externos como la exposición al sol, la contaminación y el estrés oxidativo pueden acelerar estos cambios cutáneos.

Sobre el tratamiento

TIEMPO DE INTERVENCIÓN:
RESULTADOS:
ANESTESIA:
RECUPERACIÓN:

¿Qué es el Jett Plasma?

El Jett Plasma es un tratamiento médico-estético no invasivo que utiliza energía de plasma (cuarto estado de la materia) para eliminar diversas afecciones sin cirugía como verrugas planas, léntigos, lunares o puntos rubí.

El dispositivo que utilizamos en la Clínica MJN es el Jett Plasma Lift de Medicalio, el equipo generador de plasma más preciso del mercado.

Beneficios del tratamiento:

No quirúrgico: Evita bisturí, incisiones y sangrado.
Seguro y preciso.
Resultados rápidos: Efectos visibles desde la primera sesión, con una costra protectora que acelera la curación.

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Zonas de aplicación del Jett Plasma:

Facial

Corporal

Preguntas frecuentes

Tras una valoración médica personalizada, se aplica el dispositivo sobre la zona a tratar generando microdescargas de plasma y calor a nivel superficial, creando pequeños puntos de energía que vaporizan la lesión sin incisiones, tensando la piel y estimulando colágeno. Es un procedimiento rápido que suele requerir anestesia local y protección posterior de la cicatrización, resultando en una piel lisa y sin sangrado.

El tratamiento tiene una duración aproximada de 20 a 30 minutos, dependiendo de la extensión de la zona a tratar.

Los resultados comienzan a apreciarse tras la caída de las pequeñas costras, aproximadamente a los 5-7 días. El efecto tensor inicial es visible desde los primeros días. La mejoría continúa durante las semanas siguientes, a medida que la piel se regenera. El resultado definitivo se valora alrededor de las 4-6 semanas.

El tratamiento tiene una duración aproximada de 20 a 30 minutos, dependiendo de la extensión de la zona a tratar.

No es un tratamiento doloroso. Se realiza con anestesia tópica, lo que hace que las molestias durante el procedimiento sean leves y perfectamente tolerables. Tras el tratamiento puede notarse una ligera sensación de calor o tirantez, que desaparece en poco tiempo.