La oxigenoterapia hiperbárica consiste en respirar oxígeno puro dentro de una cámara presurizada, a una presión superior a la atmosférica, permitiendo que una mayor cantidad de oxígeno se disuelva en el plasma y alcance los tejidos del organismo en concentraciones más elevadas.
La cámara hiperbárica disponible en la Clínica MJN es un equipo terapéutico en el que el paciente respira oxígeno concentrado al 95% en un entorno presurizado a 1,4 atmósferas. Este aumento de presión permite que el oxígeno se absorba de forma más eficaz, llegando a los tejidos y células del organismo y favoreciendo los procesos naturales de recuperación y regeneración.
Gracias a esta mayor oxigenación, la terapia contribuye a mejorar la circulación, reducir la inflamación y apoyar el bienestar general, siendo un tratamiento no invasivo, seguro y confortable, realizado siempre bajo supervisión médica.
En estética y medicina regenerativa, se usa para post-tratamientos como láser, peelings, hilos tensores, PRP, mesoterapia, cirugía menor, reducción de inflamación, edema y hematomas, estimulación de colágeno y elastina.
También es indicado para la aceleración de la cicatrización en procesos postquirúrgicos o heridas crónicas, complemento en tratamientos de celulitis, envejecimiento y estrés oxidativo
Ayuda a mejorar la recuperación física general, sueño y energía.
En el ámbito deportivo, incrementa el rendimiento deportivo tanto para deportistas profesionales como amateurs:

Se realiza la sesión dentro de la cámara presurizada sentado o reclinado respirando oxígeno puro al 95% bajo control médico.
Entre 60 y 90 minutos en función de la patología del paciente con una frecuencia entre 1 y 3 veces por semana.
Los resultados se empiezan a notar entre la tercera y quinta sesión, aunque dependerá mucho del tipo de paciente y de la patología a tratar.
No, la oxigenoterapia hiperbárica no es un tratamiento doloroso y, en general, resulta cómoda y bien tolerada.
Durante la sesión el paciente puede experimentar: