Los polinucleótidos ofrecen una opción innovadora para mejorar la calidad de la piel, estimulando su rejuvenecimiento sin procedimientos quirúrgicos.
Los polinúcleótidos son fragmentos de ADN purificado que ayudan a la piel a repararse y regenerarse de forma natural. Su función es mejorar la calidad de la piel desde el interior.
Muchos de los polinucleótidos utilizados en medicina estética proceden del ADN del salmón, una de las fuentes más seguras y biocompatibles. Este ADN se somete a un proceso farmacéutico muy controlado para obtener fragmentos totalmente purificados, sin células, sin proteínas y sin material biológico activo.
Dicho de forma clara: no se infiltra esperma, sino ADN purificado con efecto regenerador, que actúa estimulando las células responsables de producir colágeno y elastina.

Rostro
Contorno periocular
Cuello
Escote
Manos
Cuero cabelludo
Otras zonas: cara interna de brazos, rodillas, abdomen postparto, muslos
Previa valoración médica y análisis de la calidad de la piel, el tratamiento se realiza mediante microinyecciones superficiales en la zona a tratar con el objetivo de mejorar la hidratación, la regeneración y la calidad cutánea desde el interior.
La intervención tiene una duración de 20 a 30 minutos, dependiendo de la zona tratada y del número de áreas a trabajar.
Los resultados no son inmediatos, ya que se trata de un tratamiento regenerador. Las primeras mejoras en hidratación y luminosidad suelen apreciarse a partir de 2-3 semanas. La mejoría en la calidad y textura de la piel es progresiva y se intensifica tras varias sesiones. El efecto es natural y gradual.
El tratamiento es bien tolerado. Las microinyecciones pueden causar ligeras molestias. En las zonas más sensibles se puede aplicar anestesia tópica para mayor confort.
Tras el tratamiento pueden aparecer leve enrojecimiento, pequeñas pápulas o ligera inflamación, que desaparecen en pocas horas o en un máximo de 24-48 horas.
No requiere reposo ni baja médica. La reincorporación a la vida diaria es inmediata.