Sonrisa gingival

Armoniza tu sonrisa. Mantén tu expresión.

Si al sonerir sientes que enseñas demasiada encía y eso afecta a tu seguridad o naturalidad, el tratamiento con neuromoduladores permite armonizar la sonrisa sin modificar la expresión facial.

Sobre el tratamiento

TIEMPO DE INTERVENCIÓN:
5-10 minutos
RESULTADOS:
10-14 días
ANESTESIA:
No necesita
RECUPERACIÓN:
Inmediata

¿Qué es la sonrisa gingival?

La sonrisa gingival se produce cuando al sonreír, se muestra una cantidad excesiva de encía superior. Puede deberse a una hiperacitvidad del músculo elevador del labio superior, a factores dentales o a la anatomía facial. En muchos casos, el origen es muscular y puede tratarse de forma sencilla con neuromoduladores.

Beneficios del tratamiento:

  • Reducción visible de la exposición gingival al sonreír.
  • Sonrisa más armónica y naturalidad.
  • Procedimiento rápido y mínimamente invasivo.
  • No altera la expresión facial.
  • Alta satisfacción del paciente.
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Zona de aplicación del tratamiento

La toxina botulínica se aplica en puntos muy concretos del labio superior, actuando sobre los músculos elevadores del labio. Las zonas de infiltración se localizan a ambos lados de la nariz, permitiendo reducir la elevación excesiva del labio al sonreír.

Preguntas frecuentes

Tras una valoración médica personalizada y el análisis de la sonrisa, el tratamiento se realiza mediante la aplicación de pequeñas microinyecciones de toxina botulínica tipo A en los músculos responsables de la elevación excesiva del labio superior.

La intervención tiene una duración mínima de aproximadamente 5 minutos, es un procedimiento muy rápido pero requiere mucha técnica y precisión pues debe realizarse siempre por médicos expertos, con un conocimiento preciso de la anatomía facial.

Los resultados comienzan a apreciarse entre los 3 y 7 días tras el tratamiento, alcanzando su máximo efecto en torno a las 2 semanas.

No, es un tratamiento prácticamente indoloro, la infiltración se realiza con agujas muy finas y suele provocar solo una molestia leve y momentánea, bien tolerada y de corta duración. No suele ser necesaria anestesia.