El fotorrejuvenecimiento es un tratamiento estético no invasivo que utiliza pulsos de luz para mejorar la calidad de la piel, unificar el tono y estimular la producción natural de colágeno.
El IPL es un sistema de luz pulsada intensa de última generación considerado referencia mundial en medicina estética.
En nuestra clínica disponemos del Lumenis Stellar M22, un equipo multifuncional que engloba en una plataforma diseñada para tratar de forma integral las principales indicaciones en medicina estética y dermatológica, utilizando tecnologías basadas en energía con alto nivel de precisión, seguridad y respaldo clínico.
La plataforma integra en un sólo equipo varias tecnologías intercambiables, lo que permite personalizar cada tratamiento según la patología, el fototipo y el objetivo clínico del paciente. No es una máquina “para todo”, es una plataforma para hacer cada cosa bien.
Permite tratar múltiples patologías cutáneas y estéticas de forma segura, eficaz y personalizada, actuando directamente sobre el origen del problema y mejorando la calidad global de la piel.
Tratamientos personalizados según fototipo y patalogía: posibilita adaptar cada sesión al color de la piel, la patología y el estado de la piel, reduciendo riesgos y aumentando eficacia.
Tecnología: segura, precisa y clínicamente probada.
Resultados progresivos sin cirugía: el Stellar M22 actúa selectivamente sobre las células pigmentadas de la piel y estimulando colágeno de forma gradual consiguiendo unos resultados naturales.
Tratamientos rápidos y bien tolerados: las sesiones son de corta duración, con mínima molestia y sin necesidad de anestesia en la mayoría de los casos, proporcionando alta aceptación y adherencia al tratamiento.
Mejora global de la calidad de la piel: unifica el tono de la piel, mejora la textura, aporta luminosidad y refuerza la estructura dérmica consiguiendo una piel más sana, no sólo más bonita.
Versatilidad terapéutica: con la misma plataforma se pueden tratar lesiones vasculares superficiales y profundas, manchas y discromías, acné activo, fotoenvejecimiento, textura, poro y luminosidad.

Corrección de manchas solares y alteraciones en la pigmentación
Rejuvenecimiento cutáneo: suaviza arrugas y mejora la textura y elasticidad de la piel, estimula colágeno y mejora la luminosidad.
Otras indicaciones: acné activo, marcas postacné, daño solar, piel apagada y envejecida.
Tratamientos vasculares:
Rosácea
Arañas vasculares y telangiectasias (venitas pequeñas)
Enrojecimiento difuso
Cuperosis
Angiomas
Después de una historia clínica completa, la identificación del tipo de piel, la afección a tratar y descartando contraindicaciones, se decide si el IPL está indicado para el paciente y cómo se va a usar.
Se prepara la piel con una limpieza exhaustiva de la zona, eliminando el maquillaje, colocando las gafas de protección ocular y aplicando un gel conductor frío para mejorar la transmisión de la luz y proteger la epidermis. Se configura el equipo de forma personalizada y se aplican pulsos de luz de forma secuencial y homogénea. Después de la sesión se retira el gel y se aplica una crema calmante y fotoprotectora.
Hay que tener unos cuidados posteriores como evitar exposición solar directa, uso estricto de fotoprotección total, hidratación cutánea y no manipular posibles oscurecimientos de manchas cuando se tratan léntigos.
La duración media es entre 15 y 30 minutos.
El número de sesiones depende de varios factores como el estado de la piel y el tipo de tratamiento. Lo habitual es realizar entre 3 y 5 sesiones separadas entre 3 y 4 semanas.
Los resultados son progresivos y acumulativos. Una vez alcanzado el objetivo se requieren sesiones de mantenimiento entre 1 y 2 veces al año para mantener resultados y prevenir el fotoenvejecimiento.
Suele durar entre 6 meses y 1 año, dependiendo de la edad, la calidad de la piel y los cuidados domiciliarios.
El paciente puede sentir un leve ardor y enrojecimiento leve transitorio, que entra dentro de la normalidad.